jueves, 19 de junio de 2008

INFLACIÓN Y LA CULTURA DEL “¡YO NO FUI!”

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Este mediodía, el Presidente Correa acudió a Montecristi a pedir que la Asamblea le apruebe, con uno de sus plenipotenciarios “Mandatos”, la aplicación de nuevas medidas económicas dizque para combatir la inflación. Por supuesto, como viene siendo habitual en sus últimas intervenciones, insistió en que la elevada tasa de inflación que soporta el Ecuador se debe a todo tipo de causas, internas y externas, pero ninguna tiene que ver con las políticas económicas aplicadas por su Gobierno y la Asamblea. Reproducimos, a continuación, el Cuadro utilizado por el Sr. Presidente durante su exposición.



No deseo entrar a analizar las causas expuestas en dicho cuadro, cosa que dejo para un próximo post del Blog, pero si conviene exponer un par de comentarios que no pueden quedarse en el aire:
Cuando el Presidente dice que las políticas de su Gobierno no han incidido en el crecimiento inflacionario, afirmando ufano que aquel que diga lo contrario es un mentiroso, y pone, como prueba irrefutable de sus afirmaciones, el fabuloso superávit fiscal de su Administración, exhibe una peligrosa ignorancia económica, despreciable en cualquier otro Presidente, pero imperdonable en un Economista. Es obvio que un déficit fiscal elevado no ayuda a controlar la inflación, pero la existencia de un superávit fiscal, sólo puede servir como prueba de que el Gobierno recauda más de lo que gasta y, por tanto, sus ciudadanos están, probablemente, pagando demasiados impuestos y merecen una rebaja de los mismos. En cualquier caso, utilizar el argumento del superávit fiscal como demostración de que la política gubernamental no es culpable de la inflación resulta tan absurdo como si el causante de un accidente de tráfico pusiera, como prueba de que él no tuvo la culpa del mismo, el hecho de que su carro es un Mercedes.(¿?) Una soberana memez.

Intentar negar que políticas tan evidentemente inflacionistas como haber subido los salarios por decreto, los controles de precios, prohibir exportaciones, la confiscatoria ley de equidad tributaria, la eliminación de la tercerización, la imposición del SOAT o duplicar el bono solidario, por mencionar algunas de las más relucientes, tienen mucho que ver en el alza del costo de la vida, sólo puede defenderse desde posturas irresponsables y malintencionadas. Se puede defender la idoneidad o no de tales medidas pero, negar la relación, directa y evidente, de las mismas en el incremento de los precios, recuerda a los tiempos del slogan Bucaramista: “¡Yo no Fui!”.

En cualquier caso, el motivo principal de este post, es demostrar como el Sr. Presidente, en claro afán de arrimar el ascua a su sardina, tergiversa las estadísticas internacionales de inflación para sacar brillo a unas cifras económicas que mejor haría en ocultar.
Para demostrar su elevada pericia en el manejo de la Economía Nacional, nos presenta el siguiente gráfico:






En él podemos observar, no sin cierto rubor académico, que para el Presidente, mostrar la estática fotografía de la estadística de un solo mes (Mayo 2008), es prueba suficiente de que Ecuador, no sólo no tiene una inflación preocupante, sino que nos situamos en el promedio de la sufrida por los países de nuestro entorno. Adicionalmente, y en un alarde suicida por defender lo indefendible suelta la siguiente frase que reproduzco de la web presidencial:

“Uno de los países que más inflación tuvo fue Costa Rica, porque sigue un modelo neoliberal”.

No quiero analizar el caso Costarricense, cuya inflación tiene una relación muy directa con el precio de un petróleo del que carece, pero deseo resaltar el afán distorsionador del Economista Rafael Correa, al eliminar de su discurso, de forma intencional, mencionar que los casos más notables de inflación en Latinoamérica los presentan Venezuela, Nicaragua (a la que ha decidido, por conveniencia propia, eliminar del gráfico) y Bolivia, precisamente los más aguerridos Apóstoles del anti-neoliberalismo.

El líder de la Revolución ciudadana, prefiere no dar a conocer las cifras de la inflación acumulada desde principios de año, a pesar de que, cualquier economista medianamente riguroso, otorgaría a dichas cifras, una prioridad absoluta sobre las, mucho menos representativas, estadísticas de un solo mes. A continuación les presento el gráfico que el Presidente no desea que veamos:

Con estas cifras, la, según Correa, ultra neoliberal Costa Rica, sin contar con una sola gota de petróleo en su suelo, no sólo exhibe tasas de inflación inferiores a las, orgullosamente socialistas, tasas ecuatorianas, sino que, además, se sitúa por debajo del promedio latinoamericano. Por otro lado, para nuestra propia vergüenza, el petrolero y soberano Ecuador, se suma al grupo de los países cuya inflación supera el promedio.

De acuerdo al distorsionado enfoque Correísta, el Neoliberalismo sería la causa directa de las inflaciones galopantes de nuestra región. Sin embargo, entre los países que lideran este indigno ranking, encontramos el caso, vergonzoso dado su carácter de país petrolero, de la Venezuela de Chávez; el sonrojante, pero nada sorprendente, segundo puesto de Nicaragua: más comprensible si tenemos en cuenta que no dispone de petróleo, aunque se beneficia de precios chavistamente preferenciales en la compra de combustibles; el justificable caso Chileno: cuya inflación actual, a pesar de estar muy influenciada por el petróleo del que carece, es amortiguable con las envidiables tasas de crecimiento que su economía mantiene desde hace años; el tristemente predecible caso Boliviano, derivado de la inocultable incompetencia de un Presidente empeñado en hundir a su país en la ruina, y, cómo no, el caso, nunca imputable al Gobierno de la Revolución Ciudadana, de Ecuador.

Como era de esperar, los países que más se han beneficiado de la bonanza petrolera, México, Brasil y Argentina, han sido capaces de mantener su inflación controlada en niveles aceptables. Sorprende, aunque no tanto dado el liberalismo imperante en su economía, el puesto peruano, a pesar de su escaso y caro petróleo. Dignos de elogio, merece la pena mencionar a los, hasta el momento más liberales, Costa Rica y El Salvador (sobre todo este último que, sin petróleo, incluso sacando de la estadística las distorsionadoras cifras de Venezuela y Nicaragua, mantendría una inflación por debajo del promedio). Los indicadores de ambos países contrastan con los poco atractivos datos de sus vecinos Hondureños ó Guatemaltecos: naciones con gobiernos que, buscando combustibles subsidiados, coquetean riesgosamente con el Socialismo del Siglo XXI Caraqueño.

Los datos Ecuatorianos son peligrosamente preocupantes, pero el empecinamiento tozudo y cabezón de nuestros gobernantes en no asumir sus responsabilidades, los vuelven aterradores. Tratar de justificar los penosos indicadores económicos mencionando causas exógenas como la devaluación del dólar resulta, cuando menos, vergonzante, al observar que en El Salvador, con idéntica moneda y sin petróleo, pueden sortear ese inconveniente. Rozando el colmo del delirio, al Economista Correa no le causa rubor usar el factor de la “profecía autocumplida”: una inflación por expectativa, cuando existe una sensación de que todos los días crecen los precios, para acusar de inflacionaria a la prensa, esos perros salvajes traidores a la nación, cuya función, para el Presidente, aparentaría ser la de silenciar la evidencia y relatarnos, a cambio, un almibarado, pero patriótico, cuento de hadas.

En definitiva, viendo como el Gobierno, voluntariamente, se equivoca en el diagnóstico de las causas de la inflación, no parece lógico depositar muchas esperanzas en las resoluciones que se ejecuten para paliarla.

Que Dios nos ampare a todos.

miércoles, 18 de junio de 2008

ANTIGUAYAQUILEÑISMO DESCEREBRADO.

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Lo reconozco: cada día visito la web de El Telégrafo con el afán de descubrir por qué nuestros impuestos, en lugar de servir para hacer escuelas, carreteras u hospitales, se dedican a la exhibición pornográfica, por lo impúdica, de la mediocridad intelectual. Con el propósito de verificar cómo este proyecto de “Granma” cubano en el que han convertido al que otrora fuera el Decano de La Prensa nacional y orgulloso estandarte del Guayaquileñismo, utiliza el dinero de todos para esparcir la doctrina, probablemente auspiciada desde Carondelet, del odio y el descrédito a nuestra ciudad.

El servilismo ruin y pertinaz del tinterillo Héctor Chiriboga Albán, convertido en vocero del oficialismo en su batalla por derrumbar todo aquello que, por exitoso, pudiera demostrar que el modelo neochavista de Alianza País está podrido desde su origen, lanza sus ponzoñosos dardos contra la Perla del Pacífico.
En esta ocasión, su insidia ha alcanzado cotas de mezquindad nunca antes visitadas. Parece ser que este espécimen de ácaro estatal, ayuno de material con que cebar su difamante juicio al cabildo porteño, decide criticar el hecho de que nuestra ciudad haya sido premiada internacionalmente. En un derroche de miseria humana, encanallando la prosa de Shakespeare, tiene la desfachatez escribir lo que a continuación, no sin asco, reproduzco:

…si ciertos organismos internacionales han reconocido en esta ciudad un modelo de gestión digno de ser imitado, entonces …”algo debe estar podrido en el reino de Dinamarca”. (¿?)

No sabría determinar si me produce mayor repulsión el odio que este indigno juntaletras le tiene a Guayaquil; el vano y petulante propósito de, usando una cita de Hamlet, aparentar un nivel cultural del que carece; el saber que este quiste infeccioso vive adoctrinando a nuestra juventud en una Universidad porteña; o que todo este culto a la insensatez se publique en un medio financiado con dinero de nuestros impuestos.
Prosigue el Licenciado en Sociología, describiendo su idea de “espacio público”, usando, y ya es cansino por lo repetitivo, el recurso de la pregunta retórica para no tener que demostrar con hechos la sarta de idioteces edulcoradas de rancio costumbrismo con que nos atiza, y escribe:

Se premió una gestión municipal cuya idea del espacio público, es algo así como una superficie extensa, con mobiliario urbano de diseño, que está para ser mirada y admirada, transitada, pero no habitada, no apropiada, es decir no vivida. Si la interacción cotidiana en el espacio público es despojada de su carga imprevisible de besos, abrazos y caricias, teatreros obscenos, pasada de sombrero y sentadas en las escalinatas; si lo que sucede a diario, es que un hombre o una mujer son observados por un guardia, porque su hijo pisa el mármol de la pileta, entonces ¿cómo pretender que la gente sienta la ciudad como suya?

Aparentemente, en el mundo paranoico del docente Chiriboga, el espacio público debe ser una especie de circo ambulante y lascivo para poder ser considerado parte intrínseca de la ciudad. En su fértil imaginario municipal, no caben el respeto y cuidado del mobiliario urbano. Visualizar su fotografía social del entorno metropolitano, salpimentada de alegres saltimbanquis, arlequines, meretrices y parejas dándose el lote (expresión española cuyo significado se intuye), aparte de evidenciar taras freudianas preocupantes, nos permite agradecer al altísimo por librarnos del infortunio que hubiera supuesto el paso de un personaje de tan desquiciada catadura administrativa como el Licenciado Chiriboga, por el gobierno de la ciudad.

Guayaquil es, hoy, por mucho que le pese al meritorio Chiriboga, una ciudad vibrante, emprendedora, ordenada y admirada. Los merecidísimos reconocimientos internacionales no hacen sino confirmar el orgullo que los que tuvieron la suerte de nacer aquí sienten por su patria chica. Los que aspiramos a ser dignos hijos adoptivos de este hermosísimo enclave ecuatoriano no podemos quedarnos callados, impávidos ante la ignominia furiosa, malintencionada y rastrera de este envidioso inadaptado. Para suerte de todos, su condena es el desprecio de los pocos que hemos tenido el disgusto de leer su emético artículo. Lastimosamente, debo recordar que la difusión de los mastuerzos pensamientos del Sociólogo Chiriboga Albán (como mínimo; aunque mucho me temo que, además, cobra pingües emolumentos por atentar contra la inteligencia de los guayaquileños), la pagamos entre todos.

Si no me creen, visiten : http://www.eltelegrafo.com.ec/guayaquilmetropolitano/firmaancla/archive/guayaquilmetropoli/firmaancla/2008/06/18/La-ciudad-premiada.aspx para leer completo el manifiesto del Sr. Chiriboga

martes, 17 de junio de 2008

¿Para qué fue que elegimos a la Asamblea?

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Todos coincidíamos en el diagnóstico: las instituciones y los poderes del Estado estaban enfermos. Llegó un Doctor, en Economía, y nos dijo, con poca originalidad la verdad, que lo que hacía falta era una nueva Constitución que nos permitiría acabar con los abusos de la partidocracia. En eso, en que el Estado abusaba de nosotros, estábamos de acuerdo. Nos propuso una receta y, casi sin saber muy bien si resultaría o no, pero con esa buena fe con la que nos hemos acostumbrado a votar por el candidato antisistema, le cedimos nuestro voto al, hasta entonces, bienintencionado Doctor.

Con el tiempo, nos hemos ido enterando que, a pesar de que votamos clarísimamente para reducir el poder de la partidocracia, y evitar que el Estado volviese a abusar de los ciudadanos, que queríamos que se hiciera una reforma de las instituciones que las volviera más ligeras, transparentes y cercanas al individuo, la receta del Doctor proponía exactamente lo contrario: cambiar la partidocracia por la tiranía del partido único, aumentar el tamaño del Estado Centralista, instaurar más impuestos con la excusa de impulsar la "cultura tributaria", reducir las libertades individuales, implantar el paternalismo, fomentar el revanchismo, promover la lucha de clases, dividir en vez de aunar, usar la coerción, abrazar medidas económicas fracasadas, acumular el poder político y reducir la posibilidad de controlar al Gobierno.

En poco tiempo, nos fuimos dando cuenta que, todas las medidas respondían a un patrón que nos resultaba familiar, pues lo habíamos visto aplicado en Venezuela: Un modelo cuyo mayor logro es una década de intenso retroceso que asombra al mundo: Nadie logra entender cómo pudo suceder tamaño descalabro con un nivel de ingresos que son envidia hasta de las naciones más desarrolladas. ¿Era eso para lo que votamos? ¿Imitar el modelo de Venezuela?

Lo único que queríamos era un Estado con instituciones diferentes: más control de la gestión pública desde la ciudadanía independiente, descentralización, reducción de la intromisión del Estado en las actividades y decisiones de cada individuo, y un marco legal lo más aséptico posible, que permitiese una convivencia pacífica con el apoyo y el esfuerzo de todos. Lo que queríamos, y anhelamos todavía, es una legislación que impida, o dificulte en lo posible, que el Estado (a través de los políticos) abuse del ciudadano.

En cambio, la receta que propone el Dr. Correa nos comenzó a resultar sospechosa: Pregúntenle a cualquier ciudadano Ecuatoriano si desea que el Estado decida dónde, cuándo y en qué debe trabajar, si desea cederle todas sus propiedades al Estado para que una serie de “angelicales burócratas” decidan si cumplen o no una “función social”, si permitirían que lo poco que poseen sea repartido con el vecino vago que no trabaja y se la pasa de chupa en chupa.

Nos encontramos, atónitos, que el Dr. Jeckil se había convertido en Mr. Hyde. Un Presidente que cuando un Empresario Ecuatoriano declaraba, muy a su pesar, que tendría que trasladar sus operaciones a Perú, en lugar de preguntarse qué puede darle Perú a un Empresario que no le puede dar su propio país, le declaraba antipatriota y le invitaba a irse “caminando por la sombrita”. Esa reacción era equivalente a declarar traidores a todos los emigrantes, por haber decidido, con todo el dolor de su alma, abandonar su patria en busca de mejores días. No parecía darse cuenta que aquí no sobra nadie y todos hacemos falta.

Tampoco parecieron darse cuenta que, para que las leyes sean respetadas, deben ser respetables. Si no lo son, poco importa que existan. Así como la fuerza de un individuo no puede legítimamente atentar contra la persona, la libertad o la propiedad de otro individuo, por la misma razón, la fuerza común no puede aplicarse legítimamente para destruir la persona, la libertad o la propiedad de individuos o de clases. Si se utiliza la ley para aplicar doctrinas de alto contenido ideológico y revanchismo excluyente, nunca tendrá éxito como ley. El derecho colectivo, tiene su principio, su razón de ser, su legitimidad, en el derecho Individual; si se irrespeta dicho principio, no existe legitimidad que sostenga a ningún cuerpo jurídico, por mucho que se disfrace de decisión democrática.

El único argumento que queda ahora para votar SI a la Constitución, es el miedo a la ANARQUIA. El Presidente nos ha puesto en la perversa disyuntiva de elegir entre un NUEVO marco legal que nos lleva irremediablemente al abismo, o el regreso a la tiranía de la Partidocracia. NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR. Ese no es el panorama. Si no se aprueba esa Constitución, no significa que no deseemos el cambio, SOLO SIGNIFICA QUE NO DESEAMOS EL CAMBIO ABSURDO, ABUSIVO, DISCRIMINATORIO Y EMPOBRECEDOR, QUE NOS PROPONE EL PRESIDENTE. Significa que queremos que se PONGA A TRABAJAR. Que Gobernar NO ES ORDENAR sino recibir ORDENES. Que busque marcos de convivencia donde quepamos todos. Que mire hacia el progreso y deje atrás modelos trasnochados basados en el resentimiento social. En definitiva, que sea un líder para todos, no para la mayoría. Además, resultaría absurdo intentar gobernar con una Constitución que se apruebe con la mitad más uno de los votos. Significaría que la mitad, menos uno, del país no la desea.

La infantil actitud del Presidente, con su extraña idea de que, si no es con sus reglas, con su árbitro, su pelota, y en su casa, él no juega el partido, sólo provocan tristeza. A todos nos queda la sensación de estar perdiendo una oportunidad histórica que difícilmente volverá a repetirse. Pero no nos preocupemos: si él no desea guiarnos en la lucha contra la pobreza, encontraremos la fórmula para hacerlo sin que él encabece esa gesta. Le pediremos que se haga a un lado, seguiremos contando con su apoyo, sus argumentos para rebatirlos o asumirlos cuando de verdad merezcan la pena, y saldremos adelante.

¡¡Animo Ecuador!!, ¡SI SE PUEDE!

COLUMNISTAS EN EL TELEGRAFO.

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Ver: http://www.eltelegrafo.com.ec/temadeldia/noticia/archive/temadeldia/2008/06/12/Firma-Ancla_3A00_-_BF00_Formales_3F00_.aspx para el articulo completo de Hector Chiriboga.

Es lamentable ver como el presupuesto de todos se dilapida en ofrecer tribunas periodísticas a cualquier pelafustán dispuesto a someter su exiguo intelecto al poder establecido por un plato de menestra. La columna de este Licenciado en Sociología, Héctor Chiriboga, conjuga una prosa deleznable con un criterio malintencionado y pueril, que, lejos de lograr su objetivo de crítica mordaz, en busca de méritos y palmaditas en el hombro, se rebate a sí mismo convertido en un ejercicio fútil y panfletario.

“Sacar a los comerciantes de la Bahía para apoyar la gestión municipal (¿?) y rotularlos de formales provoca extrañeza cuando no risa (que tal vez sea más efectiva contra el absurdo (¿?) del poder Municipal que la ira)”
Afirmar que, detrás de las espontáneas marchas de los comerciantes de la Bahía en contra de la presencia de “informales” (ambulantes) existe un poder, oculto o presente, demuestra, cuando menos, un intento voluntario de desinformar impropio de un Docente en la carrera de Comunicación de la U. Católica (o de cualquier otra “U.”). Le pediría que demostrase con pruebas irrefutables tal afirmación, pero se trataría de un ejercicio similar a pedir que un Olmo nos entregara peras, hechas jugo preenvasado en tetra brick. Calificar al poder del Municipio, legítimamente emanado de las urnas, como “el absurdo” es una muestra sincera e inequívoca, del carácter “altamente democrático” del columnista. Toda una declaración de intenciones…

Sin embargo, lo realmente deleznable es el abuso del recurso fácil, común entre personajes de talento limitado e imaginación ausente, de las preguntas retóricas pretendiendo adornar, sin éxito, con dosis de ironía, el final de este hueco ejercicio de flatulencia periodística que se atreve a publicar. Seguidor de aquellos que lanzan la piedra y esconden la mano: Chiriboga pretende que el lector asigne culpabilidades de un potencial proceso de violencia al Municipio, o a las palabras del Alcalde.

Incansable en el uso del ventilador de fango: pretende confundir víctimas con victimarios, la defensa del orden con la promoción del caos. Supongo que, en próximas entregas, será capaz de afirmar que los causantes de la delincuencia son los ciudadanos que osan ejercer su derecho a caminar por las calles, en clara provocación a los delincuentes.

Defenderé con todas mis fuerzas que argumentos tan zafios puedan tener eco en medios de comunicación, pues es su derecho a la libertad de expresión, pero saber que el sustento económico de atrocidades, como la columna de este personaje, sale del bolsillo de todos los ecuatorianos, resulta indignante.

Parece que, en un intento por confirmar la veracidad de las declaraciones del Presidente, el oficialismo ha decidido usar un medio público para demostrar, con ejemplos rotundos, la mediocridad del periodismo nacional.

EL PRESIDENTE CORREA: SENTIDO COMUN Y REFLEXIONES SOBRE LA POBREZA

Acabo de visualizar la entrevista que Tania Tinoco y Alfonso Espinoza le hicieron al Presidente Correa y creo mi deber de ciudadano, hacer los siguientes comentarios:

1.- SENTIDO COMÚN
Me alegra ver que El Presidente se desmarca de ciertos planteamientos Chavistas de la Izquierda más reaccionaria. No daba crédito a mis oídos cuando escuché al Eco. Correa decir que “Socialismo del Siglo XXI, si, pero con sentido común”. (¿?) (¿Lo pensaban aplicar sin sentido común?) Ahora resulta que la doctrina infalible, el camino a seguir, la panacea que nos iba a sacar de la pobreza, necesita una dosis de “sentido común”. ¿Será que se ha dado cuenta que, en otros países dónde lleva 9 ( ó 59) años aplicándose, sin sentido común, los resultados son escasez, desempleo y miseria para todos? En cualquier caso, gracias Presidente, por reconocer que a esa doctrina, que hasta ahora resultaba incuestionable como modelo de desarrollo, LE HACÍA FALTA, como mínimo, ser aplicada con sentido común.

2. SOBRE LA INFLACION "PROMEDIO"
Gracias, también, por aclararnos que es Ud. un gran Economista y sabe manejar, con destreza, todo tipo de cifras. Por ejemplo, resulta magnífico saber que, según sus cálculos, Ecuador logrará mantener unas cifras de inflación dentro del promedio de los países latinoamericanos. Que bueno saber que nos acomodamos en el promedio y no en las horrendas cifras superiores al 30% que se esperan en Venezuela…
...un momento, ahora lo entiendo, el promedio es tremendamente elevado precisamente por las monstruosas cifras de Venezuela. ¡Claro! Si Venezuela en lugar de quedarse en un 32%, lograse un 100%, ¡¡¡ELPROMEDIO SE ELEVARÁ Y NOS UBICAREMOS POR DEBAJO DEL PROMEDIO!!!! ¡¡¡SOMOS UNOS GENIOS!!! ¡¡¡CONTROLAMOS LA INFLACIÓN!!! ¡¡¡Y TODO GRACIAS A VENEZUELA Y SU FABULOSO SOCIALISMO DEL SIGLO XXI SIN SENTIDO COMÚN!!!.

3. MENOS DIFERENCIAS ENTRE RICOS Y POBRES
Lo más impresionante, el Sr. Presidente, se lo reservó para el final. Cómo no: Lo mejor para el final, que la gente salga con un buen sabor de boca, dispuestos a votar por el SI, faltaría más, y si hace falta, varias veces. Para el final, el Presidente nos regala dos intervenciones que no tienen desperdicio:
Primero, con grandes gestos de elocuencia, acercando, en docente actitud, propia del gran académico universitario que siempre ha sido nuestro Presidente, las palmas de sus manos para indicar que lo importante no son las cifras tremendamente malintencionadas sobre los desastres de la economía del país, sino que él nos puede demostrar que se han ido acortando, y de ahí el gesto elocuente, las diferencias entre ricos y pobres. ¡¡¡POR FIN!!! Estuve a punto de levantarme de la cama, y ponerme a entonar, con entusiasmado fervor patriótico, unos vivas de euforia desmedida… ¡¡¡Por fin las diferencias entre ricos y pobres se disminuyen en el país!!! ¡¡¡Ya era hora!!!…
...un momento: y eso de reducir las diferencias… ¿de qué nos sirve? Posiblemente en Cuba, o en Afganistan o en Corea del Norte, no existen drásticas diferencias entre ricos y pobres: TODOS VIVEN EN LA MISMA PORCION DE MISERIA. A mí nunca me ha preocupado la inequidad, porque no soy envidioso. Admiro a los que tienen la capacidad de generar riqueza y me parece lamentable cuando las Empresas tienen pérdidas. El verdadero enemigo es la pobreza, no los ricos. No es incompatible que haya ricos muy ricos, y que a la vez haya más gente que escape del umbral de la pobreza. Ojala haya cada vez más millonarios en el país. La riqueza no es algo que los ricos le quitan a los pobres, es algo que puede y debe generarse con productividad.

4. NO SOMOS POBRES
Pero ahí no quedaba la cosa. No era un final suficientemente espectacular. Aún quedaba lo mejor: ¡¡¡Somos ricos!!! Compatriotas, el Presidente lo dijo, Ecuador es un país que, incluso teniendo crecimiento cero, sólo con distribuir mejor la riqueza, saldría de la pobreza. Debemos ser los únicos. Pregunten por ahí: un país con "crecimiento cero"+inflación, saliendo de la pobreza. ¡¡¡Lo nunca visto!!! No sólo hay que votar por el presi, hay que darle el Nóbel de Economía.
Si ya lo decía yo: esto era sólo cuestión de que llegara un Economista a la Presidencia de la República y se diera cuenta de algo que sabe todo el mundo: somos un país riquísimo, sólo que mal repartido. Eso era lo que significaba el Slogan de “La Patria ya es de todos”: hay que ponerse a repartir, y cuanto antes. Lo ha demostrado con cifras:
El país produce, según el Presidente, $44.000,000,000 (CUARENTA Y CUATRO MIL MILLONES DE DÓLARES), repartido entre 13 millones de ecuatorianos, tocamos a TRES MIL Y PICO POR CABEZA AL AÑO. La canasta básica familiar: $500 al mes. Como la familia tiene 5 miembros, tres mil y pico por cinco +/-$15,000 POR FAMILIA AL AÑO, $1,100 AL MES, no sólo tenemos para pagar la canasta de $500 sino que nos sobran $600 al mes por familia, dizque para vicios. ¡¡¡ESTO SI QUE SI!!!, ¡¡¡POR FIN!!!, ¡QUE ALEGRIA!, ¡¡¡JUSTICIA SOCIAL!!! LA SOLUCION: REPARTAMOS A TODOS POR IGUAL Y TENDREMOS PLATA, HASTA PARA VICIOS. Esto si es Socialismo del Siglo XXI con SENTIDO COMUN. De ahí la frase del Presidente: “incluso con crecimiento cero, saldríamos de la pobreza”…

…Un momento: $3,000 al año por persona, parece mucho, pero si resulta que en 1980, en Corea del Sur, ya producían lo suficiente como para repartir $2,970 a cada uno de los sur-coreanos al año. O sea, que 28 años después, estamos como Corea hace 28 años. ¿Y ahora? ¿Cómo están los Coreanos? $22,000 por persona y año (cifra 2006)... Vaya, que listillos estos Surcoreanos, hay que ver como han progresado: casi un 800%. Pero es que seguro que nos sacaban ventaja ya entonces…. Ah, pues no: en 1980, el PIB per cápita en Ecuador era de $1,890 por persona y año (equivalente al 63% de lo que producía un Surcoreano) ahora, $3,000 pelados (equivalen al 13%)... Qué raro…. Algo debe estar mal… ah, ya sé: es que nosotros tuvimos la desgracia de la NEGRA NOCHE NEOLIBERAL, los sur coreanos seguro que optaron por el Socialismo del Siglo XXI, eso debe ser… ah, que tampoco: que son ellos los que eligieron la negra noche del Neoliberalismo abriendo su economía, protegiendo la propiedad privada, olvidándose de la confusa propiedad social y las expropiaciones…. Ya tengo la Explicación: Esto pasa porque son Chinos, que ya se sabe que son muy listos… Ah, que no: que Puerto Rico con 4 millones de personas tiene un PIB de $77.000,000,000 (SETENTA Y SIETE MIL MILLONES (Tocan a casI $20,000 por barba)… y son latinos, y sin petróleo…

Bueno, no importa, igual hemos mejorado, de $1,890 a $3,000 en casi 30 años es mejorar, seamos positivos… ah, que no: que ya en el 2004 tuvimos $3,400 de PIB per cápita…vaya, que desolador… Al menos nos queda el consuelo de las manos limpias, los corazones ardientes y las buenas intenciones, con eso, por si sólo, seguro que saldremos de la pobreza.

GRACIAS SR.PRESIDENTE. Yo era uno de los INDECISOS que no sabía si votar por el SI o por el NO al nuevo modelo de país. Ahora NO ME QUEDA NINGUNA DUDA. ¿Y a Ud.?
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