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Pude seguir, gracias a la web de Ecuador TV, (por cierto, felicitaciones al ente público por el streaming (no todo van a ser críticas)), la presentación del informe de la Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público (CAIC). El informe completo se puede descargar en este link y en la web de la CAIC hay material adicional (algunos videos) para consultar.
Tal y cómo me lo temía, se trata de un informe de fuerte carga ideológica y enormes tintes de subjetividad. No voy a desvirtuar el trabajo de la Comisión, pero creo que hubiera sido más conveniente para el País que la misma se hubiera realizado al márgen del Gobierno (ésta estaba presidida por el multifacético Ricardo Patiño).
Tampoco ayuda que el propósito de la Comisión, en su numeral 5 sea:
“Presentar evidencias objetivas y documentadas que permitan al Presidente de la República y demás autoridades nacionales demandar la eventual nulidad de obligaciones derivadas de deudas declaradas ilegítimas y/o ilegales, así como otras acciones que correspondan”
porque se está partiendo de una base prejuiciosa que implica una conclusión previa. También resulta sospechoso que un gobierno como el del Dr. Rodrigo Borja, en cuyo periodo se incrementó la deuda en $3,000 millones, inflaciones anuales del 75% y devaluaciones contínuas de la moneda, salga libre de polvo y paja de la Auditoría (por cierto, no estaría mal auditar las famosas devaluaciones donde se empobrecía al pueblo mientras personas con información privilegiada hacían auténticas fortunas de la noche a la mañana, pero este no es el asunto que nos ocupa).
El documento contiene 172 páginas y confieso que no lo he leído en su totalidad. He leído la parte correspondiente a la “Deuda Comercial” y a la “Deuda Bilateral”.
La parte referente a la primera es muy preocupante y respaldo plenamente al Presidente en las Acciones Legales que quiera realizar, incluyendo la negativa a cancelar los pagos que correspondan, pero considero que está muy mal sustentada y que la defensa de los argumentos es muy floja.
Lo primero que hay que iniciar son las acciones legales correspondientes contra los funcionarios ecuatorianos responsables para iniciar juicios que permitan esclarecer las diferentes circunstancias en que se produjeron los endeudamientos. Este paso es indispensable previo a cualquier negativa de pago.
Desgraciadamente, la sustentación del informe para iniciar acciones en contra de los prestamistas es muy floja. Se habla de exigencias de los organismos, y de actuaciones en contra del derecho, pero, ese mismo argumento lo podrían usar los acreedores para irse en contra de Ecuador alegando que fueron ellos los estafados por el País cuando los representantes de Ecuador firmaron los compromisos sabiendo que eran ilegales , recibiendo el dinero sabiendo que llegaría el día en que se impugnarían los convenios.
En cualquier caso, creo que merece la pena pelear esta deuda, sobre todo si tenemos en cuenta que, de acuerdo al informe, ya se ha cancelado el monto del capital recibido y en todo caso lo que se estaría peleando serían los intereses que se recapitalizaron en negociaciones posteriores.
Con respecto a la Deuda Bilateral (adquirida de gobierno a gobierno con diferentes países), creo que los argumentos de la Auditoría son muy cuestionables. La lista de Indicios de Ilegitimidad e Ilegalidad en estos contratos bilaterales es demagógica y poco técnica:
Indicios de ilegitimidad e ilegalidad
Los créditos beneficiaron a empresas de países acreedores y no favorecieron al desarrollo del Ecuador.
En las operaciones con el Club de París existen capitalizaciones de intereses (anatocismo).
Interferencia en la libertad de definición de políticas de parte del gobierno ecuatoriano cuando se condicionó el desembolso de los préstamos a formas de administración de actividades.
En los contratos existen cláusulas que permiten la venta del instrumento de parte del acreedor a otros inversionistas.
Vinculación de los préstamos a compras de productos originarios de países seleccionados por los acreedores.
Vinculación de los préstamos a contratación de empresas o consultores de países seleccionados por los prestamistas.
El hecho de que los gobiernos que entregaban los créditos exigieran que las obras se realizasen por Empresas de esos países no quiere decir que no haya beneficio o no se favorezca el desarrollo del Ecuador: la obra queda en el país y en el proceso se genera mucho movimiento económico, directo e indirecto, colateral a la ejecución de la obra. La vinculación de esos préstamos a productos y servicios contratados con Empresas de esos países no es una cláusula ilegítima, ni ilegal, ni siquiera cuestionable éticamente.
La venta de los instrumentos (venta de cartera) tampoco supone ilegitimidad alguna, si estaban dentro de las cláusulas (otra cosa sería lo que sucedió con la OXY que vendió su participación, sin previa autorización del Estado Ecuatoriano, cuando existía una cláusula contractual que prohibía esa actuación).
Lo de la Interferencia en la libertad de definición de políticas, por condicionar el desembolso a que se administrasen los fondos de cierta manera, es incluso risible. Es como si yo me negase a pagar un préstamo porque coartaron mi libertad por hacerme firmar letras cuando yo lo que quería era entregar cheques a los vencimientos.
Lo único judiciable sería el supuesto anatocismo.
Se requeriría un análisis más exahustivo del informe pero quiero expresar que, en este caso:
APOYO las medidas legales que el GOBIERNO del Economista CORREA estime oportuno emprender en contra de los Ecuatorianos que de una manera antipatriótica, hayan perjudicado de mala fe y en acto doloso al país, así como las acciones que se emprendan para evitar el pago de aquellos tramos de deuda que se demuestren ILEGALES.
Sería interesante un resumen sencillo que indique cual ha sido el monto recibido y cuanto se ha cancelado para, de una forma matemática y sin carga ideológica, sincerar las cifras.
Por supuesto, todo esto debe ir acompañado de un análisis despolitizado de los usos dados a los montos recibidos. Pero eso será motivo de nuevos comentarios.
Cómo dice mi admirado Fernando Itúrburu: “La Pelea es Peleando”.
P.S. Ojalá no dañen este asunto cancelando ciertos tramos de deuda donde existan intereses venezolanos.
